viernes, 16 de diciembre de 2011

HACIA UNA MEJOR CALIDAD DE NUESTRAS ESCUELAS CAPÍTULO VI: LA CALIDAD REQUIRE LIDERAZGO

HACIA UNA MEJOR CALIDAD DE NUESTRAS ESCUELAS
CAPÍTULO VI: LA CALIDAD REQUIRE LIDERAZGO
El director debe ser líder, debe apoyar y estimular
En un proceso de mejoramiento de la calidad, el papel del director es fundamental. Se exige de él una función muy diferente de la que usualmente desarrolla el director en nuestras escuelas. La calidad requiere un nuevo tipo de liderazgo, basado en la experiencia y en la convicción personales, y no en la escolaridad, edad o rango.
El director debe ser el primero y el mayormente comprometido con el propósito de mejorar la calidad. Esto significa que debe sentirse responsable de la calidad educativa de su escuela. Debe fungir como auténtico líder, capaz de motivar, facilitar, estimular el proceso de mejoramiento de la calidad. En decir, desempeñar un papel de animador de sus colegas y de los padres de familia (un animador de la comunidad escolar).
Debe comprometerse a involucrar a su personal en un proceso participativo, constante y permanente para hacer las cosas cada vez mejor. Un director no puede limitar su función al papeleo administrativo y a las relaciones con el sistema educativo más amplio y con las autoridades de la comunidad. Tiene que conocer a fondo todos los procesos importantes que ocurren en la escuela y tiene que involucrarse de lleno en cada uno de ellos. Tiene que reunirse con los maestros, entrar al aula, conversar con los padres de familia, entender los problemas de los alumnos. Y, lo más importante, ser el motor principal de un proceso mediante el cual la escuela logre niveles de resultados cada vez mejores y cada vez más acordes con las necesidades de los beneficiarios. Este proceso requiere constancia la cual  depende del director.
Para la filosofía de la calidad, la clave consiste en que los directores entiendan que ellos son el problema. No porque ellos no actúen y se desempeñen como se espera, sino porque no asumen las funciones que les corresponden. Si nadie  las asume, no puede darse un proceso de mejoramiento de la calidad.
La calidad comienza con una idea, con un plan, que es establecido por el director, explicarlo a los maestros, entusiasmarlos y al mismo tiempo mantener una presión coherente y constante sobre la escuela para que el plan se lleve a cabo. El móvil fundamental del director, es satisfacer las necesidades de los beneficiarios de la escuela. Para esto, es necesario que comprenda que es necesario eliminar la variación (el rezago escolar) y elevar los niveles de logro de aprendizaje.
El director debe buscar que el docente esté orgulloso de su trabajo
El director se preocupa por eliminar las barreras que privan al trabajador [al docente] de su mayor derecho: el derecho a estar orgulloso de su trabajo.
 El líder debe ayudar a los docentes a trabajar más inteligentemente, no más duramente. La dirección debe comprender y actuar sobre los problemas que privan al docente realizar su trabajo con satisfacción, para lograr que el maestro tenga orgullo de su trabajo.
El líder no es más que un compañero que aconseja y dirige a su gente día a día, aprendiendo de ellos y con ellos. Para esto, es necesario que focalice su atención en el sistema (en el conjunto de procesos que tienen lugar dentro de la escuela) de forma consistente. Para ello, es esencial que esté en armonía con sus trabajadores.
Un director se preocupa por investigar
Es necesario contar con información sólida e interpretarla correctamente. Esto significa que hay que conocer nuestra escuela y nuestro entorno. Tenemos que conocer, en primer lugar, cómo estamos logrando nuestros objetivos hacia afuera: qué niveles de aprendizaje estamos logrando. Tenemos que conocer las condiciones y las necesidades de nuestros beneficiarios y la forma en que estamos fallando en su satisfacción. Pero también debemos saber con qué recursos contamos, quiénes somos como equipo, qué nos falta para mejorar nuestros niveles de logro. Tenemos que investigar las posibles soluciones a los problemas que detectamos. Y ser capaces de monitorear el proceso de solución y de evaluar sus resultados.
Un proceso de mejoramiento de la calidad implica contar con información de la realidad que nos permita interpretar, encontrar causas y diseñar soluciones; por lo que el director tiene que ser capaz de idear y de conducir estos procesos de investigación.
Un director se preocupa por la formación en el trabajo
El proceso de mejoramiento de la calidad implica aprender a conocer las necesidades del beneficiario: de los alumnos, los padres, la comunidad y de la sociedad actual y futura.
Significa aprender a investigar, a interpretar la información, a discernir las causas principales de un problema. Involucrarse en un trabajo, aprender de los colegas, pero también significa documentarse, conocer lo que se ha escrito respecto a las causas de los problemas a los que se están enfrentando y a los intentos de solución, conocer otras experiencias y evaluar sus resultados. Implica aprender a traducir una idea en un plan con metas, que pueda ser llevado a
la práctica y ser evaluado; aprender a medir, a monitorear, a evaluar, y por supuesto desarrollar la criticidad, la capacidad de autocrítica, y la creatividad. Pero sobre todo implica aprender a vivir valores nuevos: el valor de la insatisfacción constante, el de querer hacer el trabajo siempre mejor, el de la solidaridad, el de poner el objetivo hacia afuera por encima de los intereses personales, el de perder el miedo a expresarse, a criticar y a equivocarse, el de la humildad por la disposición y apertura a aprender de los demás.
 Al director le corresponde impulsar, facilitar y estimular que este proceso se dé.
De esta forma si nos preocupa que nuestros alumnos no estén logrando los objetivos del aprendizaje, tendremos que prepararnos para introducir calidad en el proceso. Al director le corresponde impulsar que este proceso, esencial para la calidad, tenga lugar.
El director tiene dos responsabilidades: Mantener y mejorar
Este subtema se refiere a la necesidad de asegurar que todos puedan lograr los estándares establecidos en un determinado momento del ciclo de mejoramiento de la calidad. Para ello, es necesario que formule, procedimientos, reglas y directivas claras, de manera que no haya dudas acerca del procedimiento establecido para lograr los resultados esperados.
Después de un ciclo de mejoramiento y ya alcanzados nuevos estándares de logro, es necesario volver a precisar, los nuevos mínimos de comportamiento esperad para mantenerlos.
La responsabilidad del mejoramiento, se refiere a la necesidad de dar los pasos necesarios para ir logrando estándares de comportamiento y niveles de logro cada vez más altos.  Hay dos maneras de lograr el mejoramiento:
·                    A través de la innovación
·                    A través del mejoramiento continuo
La innovación cambia radicalmente alguna práctica establecida. El mejoramiento continuo cambia poco a poco y de día a día las prácticas que se han detectado como poco conducentes a la calidad. Aquí, el director debe ayudar a que se generen sugerencias e incorporarlas a la estrategia general de mejoramiento. Ambas vías son válidas, y las dos son necesarias, pero es mucho más difícil adaptar y monitorear una innovación que un procedimiento de mejoramiento continuo.
El director tiene dos funciones: La función estimulante y de apoyo y la función de control
La primera de estas funciones, la estimulante y de apoyo, está dirigida a los procesos. Es la que se refiere a propiciar que mejoren las relaciones de manera que puedan producirse buenos resultados. La segunda, es decir, la de control, está dirigida a los resultados.
En un movimiento hacia la calidad la primera función subraya y enfatiza que, si los procesos mejoran, mejorarán los resultados. De igual forma el control sobre los resultados es la forma de evaluar si el mejoramiento de los procesos fue efectivo.
Conclusión:
En este capítulo nos dice que el director de una escuela es el elemento clave en un proceso de búsqueda de la calidad, puesto que si la dirección de una escuela no está involucrada y comprometida con el propósito de mejorar la calidad, es imposible que ésta mejore. También podemos observar que las exigencias sobre el papel del director en un proceso de búsqueda de la calidades muy diferente a la cual estamos acostumbrados. Ya que El director debe ser el  líder que impulsa y estimula un proceso de mejoramiento continúo. Para un director, lo más importante deben ser las personas, es decir, que debe tomar en cuenta las necesidades de los beneficiarios y satisfacerlas, para que el trabajador se sienta orgulloso de su trabajo. El director tiene dos responsabilidades: la del mantenimiento y la del mejoramiento. La de mantenimiento, implica establecer reglas claras y asegurar que se cumplan. La de mejoramiento, implica mejorar los niveles de logro alcanzados. El director tiene dos funciones: la primera función es la de estimulación y apoyo que se refiere a cuidar los procesos. La segunda función es la de control que se refiere a monitorear los resultados. La filosofía de la calidad enfatiza la primera, pero también requiere la segunda.
Comentario:
Este capítulo me permitió ver que el director es un elemento primordial para alcanzar la calidad en una escuela, para lo cual se necesita sobre todo compromiso y disposición. Para esto el director debe tomar en cuenta las necesidades de los beneficiarios (alumnos, maestros, padres de familia) y satisfacerlas. Ya que el director tiene la responsabilidad de mantener y mejorar su institución. Pero para que todo esto se logre debe estimular y apoyar a sus colegas de esta forma se podrá llevar a cavo el proceso ya establecido.
Referencia: Schmelkes, Sylvia (1995) Capítulo VI La calidad conduce al mejoramiento continuo de las personas involucradas, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas (pp. 75-88) México; SEP.

No hay comentarios:

Publicar un comentario