martes, 15 de noviembre de 2011

Hacia una mejor Calidad de nuestras Escuelas. Sylvia Schmelkes.

Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. Sylvia Schmelkes.
INTRODUCCIÓN
COMO ENTENDER LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN

Los responsables de la calidad de la educación en nuestras escuelas de educación básica son los directores y los maestros por lo que el gran salto hacia adelante en la calidad de la educación básica sólo podrá venir de las propias escuelas (sin negar la necesidad de reformas).
La preocupación por la calidad es, quizá, lo que mejor caracteriza nuestros tiempos. La calidad de vida es aspiración legítima de todo ser humano. Esta calidad de vida depende primordialmente de la calidad del quehacer humano y, en último término, de la calidad de los seres humanos.
El sistema educativo ha avanzado de manera considerable en su capacidad demostrada en ampliar la cobertura del sistema educativo, con ello, ha crecido la matrícula, disminuido el analfabetismo, aumentado la escolaridad promedio de la población de América Latina; todo esto se ha logrado sin avances consecuentes en el terreno de la calidad de los aprendizajes adquiridos en la escuela, y con grandes desigualdades entre todos. De seguir este proceso, el sistema educativo estará lejos de cumplir su función: formar seres humanos de calidad.
No es posible seguir haciendo más de lo mismo si queremos combatir el problema de la deficiente calidad de la educación que imparten nuestras escuelas.  La calidad que estamos buscando como resultado de la educación básica debe entenderse claramente como su capacidad de proporcionar a los alumnos el dominio de los códigos culturales básicos, las capacidades para la participación democrática y ciudadana, el desarrollo de la capacidad para resolver problemas y seguir aprendiendo, y el desarrollo de valores y actitudes acordes con una sociedad que desea una vida de calidad para todos sus habitantes. Como lo establece la Declaración Mundial de Educación para Todos:
·         Cada persona -niño, joven o adulto - deberá contar con posibilidades educativas para satisfacer sus necesidades de aprendizaje básico.
·         Estas necesidades abarcan tanto las herramientas esenciales para el aprendizaje (como la lectura y la escritura, la expresión oral, el cálculo, la solución de problemas) como los contenidos mismos del aprendizaje básico (conocimientos teóricos y prácticos, valores y actitudes) necesarios para que los seres humanos puedan sobrevivir, desarrollar plenamente sus capacidades, vivir y trabajar con dignidad, participar plenamente en el desarrollo, mejorar la calidad de su vida, tomar decisiones fundamentadas y continuar aprendiendo.
La educación verdadera es la que ocurre en el interior de cada sala de clases, en cada plantel educativo. Su calidad depende de la calidad de las relaciones que se establezcan entre las personas que ahí laboran, con los alumnos y con la comunidad inmediata a la que sirven. Por eso, la calidad de la educación sólo podrá mejorarse, en la medida en que, desde cada plantel educativo se generen, de manera participada y compartida, las condiciones que ese plantel necesita para lograr resultados de calidad en la educación impartida a esos alumnos en las condiciones específicas de la comunidad concreta a la que presta sus servicios.
Sabemos que la escuela no se encuentra aislada, que depende de un sistema educativo más amplio, y que de este sistema educativo consigue recursos y apoyos, pero también constreñimientos y limitaciones.
Los cambios institucionales son prioritarios, es necesario descubrir y experimentar nuevas formas de organización y de gestión de las acciones educativas, hacer  pequeñas mejoras en todas las áreas, en todos los procesos, con la participación inteligente del director, de todos los maestros, y de los otros agentes que participan en el proceso, para la satisfacción  de los beneficiarios de la acción educativa. Necesitamos creer, que la falta de calidad es decir la calidad insuficiente es un problema social.
         CAPITULO I "LA CALIDAD EDUCATIVA MIRA HACIA AFUERA"        
Los objetivos de la educación

 El objetivo externo de la educación es  la que le da significado a toda empresa que educa. Sin embargo, en ocasiones les damos más importancia a los objetivos hacia adentro de la educación que a los objetivos hacia afuera, sin darnos cuenta que  importa más organizar las actividades de tal manera que los alumnos sean capaces de pasar un examen, de cumplir con los requisitos que exige transitar al grado o al nivel siguiente, de cumplir con las normas y los reglamentos de la escuela, muchas veces sucede que educamos más para la escuela que para la vida; que servimos mejor al aparato educativo que a la sociedad. Aunque no es esta la intención ni del currículum ni de la organización escolar.  Ya que en el origen de todo programa educativo,  se encuentra la preocupación por el logro de la función social.
A lo largo de la historia de la educación, a los sistemas educativos se les han pedido muchas  cosas, que, no dependen sólo de los sistemas  sino de  otros factores, por ejemplo:
• Crear identidad nacional.
• Mejorar el bienestar de la población y su calidad de vida.
• Propiciar la movilidad social.
• Mejorar las oportunidades de empleo.
• Aumentar los niveles de ingreso.
• Formar ciudadanos democráticos.
• Extender la cultura universal.
• Formar alumnos con  valores propios de un miembro activo y comprometido con la sociedad.
• Formar personas críticas y creativas.
• Formar seres humanos capaces de enfrentar y resolver problemas.
• Formar personas aptas para seguir estudiando.
Se le ha atribuido a la misma, la capacidad de:
• Inculcar la ideología dominante
• Seleccionar a quienes podrán proseguir su curso  educativo y formar  la clase dominante, y a quienes pasaran a las filas de los dominados.
• Lograr la legitimación de las diferencias sociales en una sociedad mediante el argumento del "logro" educativo.
• Ofrecer la capacitación requerida para generar riqueza.
Es un hecho histórico que los estados-nación se han fortalecido a partir de la universalización de sus sistemas educativos. Puesto que  quienes tienen mayores niveles educativos tienen mayor bienestar y mejores ingresos. La expansión de los sistemas educativos ha permitido,  que los hijos más educados que sus padres tengan mejores posiciones y mejores niveles de bienestar general
Del mismo modo la escuela genera y exige un saber y una expresión lingüística distante y diferente del saber y de la expresión lingüística, lo cual obstaculizan el tránsito por el sistema educativo.
Los recursos educativos se distribuyen en función de la riqueza o pobreza pre-existente; los sistemas educativos,  refuerzan las diferencias entre los sectores y estratos sociales.

El sistema educativo se encuentra ubicado en una realidad histórico-temporal determinada en la que el empleo no crece al mismo ritmo que el egreso de los diferentes niveles del mismo, no es posible concebir el desarrollo de las condiciones de vida de amplios sectores de la población si estos sectores no superan su condición de exclusión del saber universal y de las habilidades básicas que permitirán su participación cualitativa en los procesos de transformación de sus condiciones de vida.
Los beneficiarios de la educación
 La premisa fundamental de la filosofía de la calidad total es centrar los procesos en la satisfacción de los beneficiarios.
El principal beneficiario de la educación es el alumno. Debido a que él es el receptor activo y participante de todo esfuerzo educativo y del impulso por mejorar la calidad; es el que mejorará cualitativamente como resultado de procesos educativos mejorados; es,  el beneficiario inmediato de la educación. Y como tal, es el beneficiario más importante. Sin embargo requiere de dos tipos de servicios de parte de la escuela que le permiten irse desarrollando como persona, ir aprendiendo en función de sus capacidades, desenvolviendo su potencial e ir demostrándose su capacidad crítica y creativa. Pero también requieren, que esos servicios le sean útiles para su vida adulta.
Los padres de familia también son beneficiarios de la escuela, debido a que contribuyen de diferentes formas en el proceso educativo. Puesto que de ellos depende el apoyo extraescolar, son los que ejercen la demanda sobre la escuela y exigen su apropiado funcionamiento.
Las escuelas de un mayor nivel que reciben a los egresados también son beneficiarias. Al igual que los centros de trabajo en donde se les darán empleo y la comunidad en la que el alumno se desempeñará social y políticamente.  Por tal motivo el proceso de mejoramiento de calidad en la escuela deberá centrarse en satisfacer cada vez mejor a esos beneficiarios.
También hay beneficiarios internos, como por ejemplo el maestro del siguiente grado que recibirá a los egresados del grado anterior. Considerando uno de los preceptos importantes de la filosofía de la calidad total: reducir a cero el envío de partes defectuosas al departamento siguiente. La solución a estos problemas no está en identificar esas partes y regresarlas a su origen sino en evitar producirlas. Este apartado se refiere a los alumnos que son afectados, cuando no se atienden las causas del rezago escolar. Y la solución muchas veces es la reprobación del alumno. Aunque de acuerdo a  la filosofía señala que es mucho menos costoso prevenir que corregir.
La centralidad de los beneficiarios.
El beneficiario es aquel que juzga la calidad del servicio y éste representa el interlocutor privilegiado. De esta manera el movimiento de calidad educativa debe partir de la satisfacción del beneficiario conociendo sus necesidades, expectativas y preocupaciones, pero este también debe tener conocimiento  y participar en el mejoramiento de ello. Debe saber que no es algo absoluto ni estático, de esta manera siempre debe tratar de satisfacerlas y tener varios juicios sobre la calidad:
§  Porque si el que juzga tiene opciones y su juicio es negativo, abandonará nuestro servicio. Por ejemplo los padres podrán enviar a sus hijos a otras escuelas.
§  Porque si el que juzga no tiene opciones, pero tiene derechos y expectativas sobre la calidad del servicio, tendrá derecho a exigir que se cumplan.
§  Porque si el que juzga no tiene opciones ni tiene claras sus expectativas y derechos se conformará con un servicio mediocre o lo rechazará.
Los beneficiarios y el plantel escolar.
El plantel escolar debe preguntarse sobre los requerimientos de sus beneficiarios para anticipar la satisfacción de los mismos. De igual forma la escuela debe priorizar el aprendizaje, debe preguntarse qué y cómo deben aprender los alumnos. Para lo cual  debe considerar varios elementos entre los cuales, uno muy importante es el Currículum  oficial ya que este debe lograr los objetivos planteados en los planes y programas para que así lo que se enseñe en las escuelas del país sea equivalente.
Para esto el diálogo con los beneficiarios es una factor que  ayuda a precisar qué priorizar, qué incorporar y cómo proceder para lograr el aprendizaje efectivo en todos los alumnos, por lo que ese diálogo debe ser permanente y constante.
Conclusión:
Este primer capítulo habla sobre lo que la escuela necesita  cambiar para poder otorgar una educación de calidad a todos los alumnos; define claramente quiénes son las personas que se ven beneficiadas o afectadas a causa de los servicios que brinda la escuela, ya sea  de una manera buena o mala; también menciona lo importante que es que cada escuela tenga bien claro cuáles son las necesidades y expectativas de los alumnos y padres de familia para poder brindar una mejor calidad mediante las  mejoras apropiadas.
Bibliografía: Schmelkes, Sylvia. Hacia una mejor calidad en nuestras escuelas. Primera edición 1995, México, D. F. pp. 11-30

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